Felipa Larrea: La última mujer afroargentina esclavizada sobreviviente del período colonial

Felipa Larrea: La última mujer afroargentina esclavizada sobreviviente del período colonial

"Desde hace 20 años habita en Cañuelas una anciana, que nació en nuestro suelo 24 días antes de iniciarse la revolución de mayo, bajo el yugo de la esclavitud”. Así comienza un curioso artículo publicado por la revista Caras y Caretas en su edición del 27 de noviembre de 1909.

 

Al adentrarnos en el texto podemos conocer la historia Felipa Larrea, nacida el 1 de mayo de 1810 y fallecida en Cañuelas el 18 de enero de 1910, considerada la última mujer esclavizada que sobrevivió del período colonial, conocido también como virreinato de las Provincias del Río de la Plata o virreinato de Buenos Aires. Fue una entidad político-territorial que estableció la Corona española en América como parte integrante del Imperio español.

 

Felipa Larrea de Larrea nació 24 días antes de la Revolución de Mayo, hija de un negro norteamericano llamado Juan Larrea, hombre esclavizado del Gobernador de Buenos Aires, de quien tomó su apellido.

Su madre fue una africana llamada María Magdalena Rodríguez procedente de Guinea Ecuatorial, sierva de Patricio Salas.

 

 

Fotografía | Felipa Larrea en 1909, fotografiada por Caras y Caretas. Dominio Público.

En la publicación aparecen varias fotos de Felipa, en ese momento casi centenaria, remendando y posando en el jardín de su casa en Cañuelas, cuya ubicación exacta no se menciona.

 

Fue comprada por Doña Justa Visillac de Rodríguez, esposa de José Antonio Rodríguez (miembros de la comunidad religiosa de la Iglesia de la Merced o Basílica de Nuestra Señora de la Merced, templo católico más antiguo de la Ciudad de Buenos Aires) quien la crió en la Casa de Ejercicios Espirituales. Sucesivamente, sirvió en las casas de Valentín Díaz, Josefa Lavalle y Marcó del Pont.

Años después, consagrada libre, sirvió a Bernardino Rivadavia, primer Presidente de la República Argentina y a su esposa Doña Juana del Pino Primera Dama de la Nación Argentina y Primera Dama de Beneficencia.

 

El 30 de julio de 1833 se casó con Ignacio Sibile Larrea originario del Congo, África, hombre esclavizado de Juan Larrea.

Felipa concibió once ó catorce hijos, según distintas fuentes.

Su esposo falleció el 2 de marzo de 1869, muerto por fiebre amarilla a los 70 años de edad.

 

La mujer (libre) tenía derechos legales limitados (como el derecho a heredar), ninguna mujer podía tener una profesión, porque se pensaba que era incapaz de cualquier tipo de vida fuera de su hogar.

 

Para las mujeres de Buenos Aires solo había tres opciones: el matrimonio, la soltería o la entrada en un convento de clausura, en peor situación se encontraban las mujeres y hombres esclavizados.

 

 

 

Fotografía | Felipa Larrea en 1909, fotografiada por Caras y Caretas. Dominio Público.

 

Felipa sobrevivió en extrema pobreza, sin amparo alguno, olvidada, invisibilizada, ocultada producto de la narrativa dominante de la Nación, que en el Censo de 1895 había dictaminado que "la cuestión de razas tan importante en los Estados Unidos, no existe pues en la República Argentina, donde no tardará en quedar su población unificada por completo formando una nueva y hermosa raza producto de todas las naciones europeas fecundadas en el suelo americano".

 

Felipa, sobrevivió a todos, a su esposo, a sus hijos varones y mujeres, a los yernos con los cuales convivió; solo le quedaron nietos en Barracas, quienes fueron jornaleros, y su última hija mujer Magdalena, con quien convivió en Cañuelas hasta su fallecimiento producido en 1909 a la edad de 59 años, siendo de estado civil viuda de José Maria Silveira natural de Montevideo, de profesión artesano. Sin descendencia identificada en registros parroquiales hasta la actualidad.

 

"A pesar de sus muchos años, conserva una memoria prodigiosa, recordando perfectamente muchos hechos ocurridos hace bastante tiempo, tales como el fusilamiento de Camila O'Gorman, que dice haber presenciado en Palermo, y que es el acontecimiento que más la ha impresionado en el transcurso de su prolongadísima existencia.

 

La señora Larrea, con sus 100 años encima, continúa trabajando, ganándose la vida con las fatigas y penas que son de suponer, máxime ahora en que le falta la ayuda con que contaba hasta hace poco”, dice en el artículo publicado por la revista Caras y Caretas.

 

 

Fotografías | Felipa Larrea en 1909, fotografiada por Caras y Caretas. Dominio Público.

 

Según los libros del cementerio local, fue inhumada como "negra jornalera africana, viuda, de cien años". Sus restos fueron sepultados en una parcela perteneciente a José Lino Aráoz, hombre fuerte de Cañuelas y propietario de varias mensajerías.

 

En el siglo XXI en el año 2020, a doscientos diez años del nacimiento de Felipa, de solo una de las ramas identificadas y documentadas existen 5ta, 6ta, 7ma y 8va generación de argentinos, todos descendientes de su hijo Tomás Larrea y de su nieta Ramona fallecida a los 62 años de cáncer de mama.

 

Ramona y Carlos Salvador Antonio, procrearon 9 hijos. Carlos Tomás, José, Carlos Lino, Gabriel Miguel, Alfredo Rosario, Julia María Luisa, Carmen Esther, Mercedes Ramona y Pedro Alberto. Solo 4 de ellos continuaron con la prole, pero al procrear hijas mujeres con el tiempo han perdido el apellido.

 

Recordamos la historia de esta extraordinaria mujer, ligada a la historia de un país que y radicada en Cañuelas hasta el día de su muerte. Sería un justo homenaje que en Cañuelas alguna calle, algún espacio público o institucional, llevara su nombre.

 

 

Referencias

Pigna, Felipe (30 de julio de 2017). “Haciendo historia: ¿Cómo funcionaba el mercado de esclavos en Buenos Aires?”. Clarín. Consultado el 17 de abril de 2019.

“Pequeñas historias del Cañuelas que no conocimos”. InfoCañuelas. 22 de enero de 2017. Consultado el 15 de abril de 2019.

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