¿Escuchaste hablar de la poeta uruguaya Virginia Brindis de Salas? Es muy probable que no, ya que su obra fue invisibilizada por tratarse de una mujer afro. Por suerte, su biografía fue rescatada del olvido y ahora podemos compartir su vida y sus poemas.

 

Lo primero que tenemos que saber es que Virginia Brindis de Salas (1908-1958) fue una poeta uruguaya invisibilizada y olvidada. En 2013, la periodista Isabel Oronoz publicó su ensayo Rompiendo silencios en el que reúne la obra de Virginia Brindis de Salas, donde la coloca en un lugar de destaque entre los intelectuales y artistas afrodescendientes, como ocurrió en su época, además de insertarla en la historia de la literatura uruguaya. “Llegué a saber de la existencia de Virginia por mera casualidad […]; en ningún libro de la escuela, del liceo ni de la facultad vi estampado su nombre. […] En el Ministerio de Cultura del Uruguay, por ejemplo, no tenían noticias de su existencia”.

 

A partir de los años 90 se produce un movimiento curioso: mientras se publican estudios sobre su obra en los Estados Unidos, de la mano de investigadores como Carol Young o Marvin Lewis, en Uruguay Alberto Britos Serrat intenta borrar de la literatura uruguaya la obra de la poeta, atribuyendo sus poemas al poeta Julio Guadalupe.

 

Virgina Brindis de Salas desarrolló su actividad durante uno de los períodos más fermentales de los colectivos de afrodescendientes en Uruguay, entre 1930 y 1950. Por esos años las mujeres tomaron la palabra e iniciaron un proceso de activa participación en la esfera pública. Desde las páginas del semanario La verdad (1911-1914) y luego en Nuestra raza (1939-1948).

 

Perteneció al Círculo de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores Negros (CIAPEN) del Uruguay.

 

 

Su primer poemario fue recibido con entusiasmo por los intelectuales reunidos en torno a la revista Nuestra raza. Decía Alberto Britos Serrat:

 

Virginia Brindis de Salas es nuestra primera y única poetisa negra quizás de todas estas regiones y se presenta con un libro lleno de hermosura, rebeldías y conciencia revelada, alerta, captando su posición de lucha como la de todas las conciencias conscientes, válgame la redundancia… De un ritmo acelerado, plenos de musicalidad todos sus poemas tienen un encanto nuevo. De rebeldía, de justicia, de cantos, de sones y formas de ciudad y selva, de campo y de fábrica de calle y de café.

 

Virginia, la pionera

Virginia Brindis de Salas tuvo el inmenso mérito de ser la primera mujer afro en publicar un libro en toda América Latina. Publicó primero Pregón de Marimorena (1946, con una segunda edición en 1952) y Cien cárceles de amor (1949)- están desde 2009 en dominio público y pueden descargarse desde el sitio autores.uy.

 

A pesar del desconocimiento uruguayo, su obra literaria fue reconocida en distintas universidades del mundo y, en su momento, la premio nobel Gabriela Mistral habló de la influencia de la “poesía de Virginia en los movimientos negros norteamericanos”.

 

Virginia, la militante

Virginia participó activamente de la vida intelectual y cultural de la época. A pesar de que su educación formal se limitaba a haber terminado primaria, la poeta “pasaba horas leyendo y estudiando historia […] para entender los procesos, los porqué y los para qué; todo aquello que permite entender la dialéctica histórica”. Concebía el racismo como un hecho social estructural. Frecuentaba tertulias literarias con grandes intelectuales de la época y forjó amistad con otras mujeres influyentes, como Juana de Ibarbourou o la política Alba Roballo. Dicen que simpatizaba con Eva Perón y su influencia sobre los derechos políticos de las mujeres.

 

Si bien nunca militó dentro de un partido político, Virginia tuvo una intensa actividad política a lo largo de su vida. Se cree que pudo haber sido una de las fundadoras del Partido Autóctono Negro (PAN). Por supuesto, la poeta vivió y politizó la realidad de la comunidad negra, pero también se posicionó públicamente sobre otras temáticas que la interpelaban, como la Guerra Civil Española. Atravesada por las discusiones políticas, literarias y filosóficas de los años 40, Virginia se solidarizó, luchó y sufrió por múltiples causas, que se ven reflejadas en su poesía.

 

 

Virginia, la poeta

En su primer libro, Virginia relata a través de la poesía la injusticia de la vida de Marimorena, la protagonista que vende diarios para sobrevivir.

 

¿Cuánto te deben

Marimorena

Esos que escriben

Y que tú pagas

Con tus vintenes?

 

“La criada de color” expresa la explotación de una empleada doméstica que oculta su dolor bajo una sonrisa:

 

La risa agudizada sobre sus dientes blancos,

Guarda en lo más profundo castigos de otra raza;

Como pasión ferviente de querer libertarse,

Del ímpetu despótico con que se le rebaja.

 

En “Es verdad, sí señor”, la poeta se inscribe en una tradición hispanoamericana:

 

¿Que yo soñé en los caminos

como Antonio y Federico

y Nicolás del Caribe

y Palés de Puerto Rico?

 

En esta pregunta rinde homenaje a Federico García Lorca y Antonio Machado, al mismo tiempo que se entronca en una tradición afrolatinoamericana que incluye a Nicolás Guillén, quien estuvo por el Río de la Plata en 1947 y que ya por esos años propone no una poesía de la negritud (como se planteaba en el caribe francófono a partir de la obra de Aimé Cesaire) sino una poesía 'mulata', fusión de su pasado africano e hispano (ver su poema “Balada de los dos abuelos”); y luego el negrismo del puertorriqueño Luis Palés Matos, cuya poesía vanguardista simulaba un habla popular asociada a los afrodescendientes.

 

En “Pez para los niños sin canto”, Virginia da cuenta de la pobreza que viven los/as niños/as afrodescendientes, que constituye una de sus mayores preocupaciones:

 

Allí están mis niños,

Ellos son los más pobres

En este patio inmundo

Todo, destartalado

No hay hamacas, ni muñecas…

 

En “Negro: siempre triste” aparecen algunas referencias religiosas, tanto católicas como africanas, así como la continuidad con el cruce entre las cuestiones de clase, género y etnia. También en su poesía, Virginia reivindica su identidad:

 

Espíritu vuelto de los cañaverales

del Tafiá, Padre, del rencor

y de la ira,

negro: implora al

 

Legbá, Dembolá, Uedó, Avidá.

Yo negra soy

Porque tengo la piel negra

¡Esclava no!

Yo nací de vientre libre...

 

No solamente se dibuja una geografía más allá del Río de la Plata, también la voz poética articula la colonialidad y la perspectiva de una mujer negra (“¡Esclava no!”), animando al hombre negro a emanciparse. Desde este punto de vista es erróneo el planteo de Guadalupe, cuando afirma que la poeta se aparta de su “yo femenino” para dirigirse “a todos los seres del llano”. Es desde su lugar como mujer y afrodescendiente que Virginia Brindis de Salas construye su discurso poético.

 

Y utiliza su poesía para luchar contra la discriminación racial:

 

“Y mataré con mi boca/ lo que con balas no mato”.

 

Ubicada entre los escritores del Centenario, rechazados en parte por la autodenominada “generación crítica” o “del 45”, Virginia Brindis de Salas corre la suerte de casi todos los escritores y escritoras afrodescendientes en Uruguay: el silencio o la indiferencia. Su poesía, sin embargo, introduce una voz social en la “poesía femenina” modelada en Uruguay por autoras como Juana de Ibarbourou o Delmira Agustini.

 

La poesía de Virginia Brindis de Salas transmite preciosamente la realidad social y cultural del Uruguay afro de principios del siglo XX y denuncia de manera permanente la opresión racial y la desigualdad. Sus protagonistas son los/as subalternos/as, especialmente las mujeres de los barrios marginalizados, y no duda en atacar con sus versos a quienes les oprimen y rechazan. Defiende los derechos y denuncia la injusticia.

 

Esta poetisa forma parte de antologías de escritoras afrohispanas, investigaciones que comenzaron hacia finales del siglo XX por la comunidad afroamericana, como una forma de reivindicación y rescate del aporte que cada escritora afro ha hecho a la literatura y a la cultura en general y sus luchas dentro de un contexto socio-histórico.

 

 

Referencia

Isabel Oronoz, Rompiendo silencios. Tomo 1, Editorial Cabildo, Montevideo, 2013.

Obra de Virginia Brindis de Salas disponible online.

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